Dirección
John G. Avildsen
Karate Kid. El momento de la verdad
(1984)
 

 

EL MOMENTO DE LA VERDAD. Al productor de cine Jerry Weintraub (A la caza, Ocean´s Eleven o El Especialista) le surgió la idea de esta película a raíz de un documental acerca de un joven que era acosado en las aulas y decidía hacer cara a estos matones aprendiendo artes marciales. Esta es sin duda la premisa básica de Karate Kid, una de las películas más recordadas de los ochenta. Se estrenó en España en Noviembre de 1984 y recaudó más de 2 millones de euros y más de millón y medio de espectadores fueron a verla. Fue dirigida por John G. Avildsen y protagonizada por Ralph Macchio, Pat Morita y Elizabeth Shue.

Karate Kid cuenta la historia de Daniel Larusso, un joven que vive en Newark y se traslada con su madre a California. Allí trata por todos los medios de hacerse la idea de una nueva vida, pero las cosas no le van como él quería. Una banda de matones liderados por Johnny Lawrence comienzan a meterse con el chico que ha puesto sus ojos en la joven Ali, ex novia de Lawrence. Después de algunas peleas en las que Daniel no sale bien parado, acude a ver a Miyagi, un hombre que trabaja en la urbanización donde vive, haciendo arreglos a los vecinos. Lo que para Daniel es trabajo, Miyagi lo trasforma en entrenamiento, en saber valerse y sobre todo en respetarse y tener confianza en uno mismo. Daniel estará preparado entonces para afrontar su verdad en un combate decisivo para su espíritu.




UN REPARTO INOLVIDABLE. El elegido para protagonizar la película fue el joven italo-americano Ralph Macchio, que venía de hacer anuncios de bebidas y chicles. Macchio no era precisamente una estrella en su época. Hacía series de televisión, casi siempre como secundario, entre ellas la mítica Con ocho basta, protagonizada por Dick Van Patten. Su participación en Rebeldes, de Francis Ford Coppola fue un aliciente para que tanto Avildsen como Weintraub lo ficharan para la película. A pesar de haber protagonizado toda la saga, Macchio nunca alcanzó el éxito que se esperaba. Entre los que se presentaron para el casting se encontraba el hijo del actor-director-productor-guionista, Clint Eastwood. El maestro de Larusso tenía que ser una persona que aportase comicidad a la mayoría de las escenas en las que salieran juntos, así que Pat Morita no era precisamente una elección. La falta de opciones hizo que el actor californiano (convertido ya en todo un idolo de los ochenta) fuera la elección definitiva. Su intensa interpretación supuso además la única nominación a los Oscar.

Una, por aquel entonces, desconocida Elisabeth Shue, con apenas 2 telefilmes y algún anuncio de televisión como únicas tarjetas de visita, se hizo con el papel de la joven Ali, la “chica” de la película. Shue interpretaría posteriormente títulos como Cocktail, Regreso al Futuro II y Leaving Las Vegas, por la que obtuvo las nominaciones a los Oscar y a los Globos de Oro. Para el papel de villano, el actor Chuck Norris interpretaría al "sensei" del "dojo" de los Cobra Kai, pero finalmente fue Martin Kove (Rambo) quien sustituyó a Norris, que afirmaba que la película no daba una buena imagen de los maestros de artes marciales. El joven William Zabka, totalmente inexperto en el uso de artes marciales, se encargaba de interpretar a Johnny, un tipo sin escrúpulos y con ganas de mucha bronca. Años después, Zabka practicaba lucha libre. La película tenía algunos homenajes a esta doctrina deportiva, como por ejemplo la intervención de Darryl Vidal, asistente en las escenas de lucha; o Pat Johnson, hombre que ha formado a estrellas como Chuck Norris o Steve McQueen (cuyo hijo tenía un papel en la cinta).




LA PELÍCULA. Esta claro que es lo que, tanto productores, guionistas y director, querían contar con Karate Kid. Aprende a confiar en ti mismo, es sin duda la base sobre la que la película se sustenta y sobre la que se construye la histora. Tanto Morita como el resto de reparto tenían claro que en ningún momento se hacía apología de la violencia en la película, que no se tomaba la venganza como única vía a los problemas. En cierto modo parte de la filosofía que Karate Kid contiene aun se sigue poniendo en práctica. No nos es extraño además, la ligera comparación que por los ochenta se hacía entre Karate Kid y Rocky. Ambas películas contenían el mismo mensaje “querer es poder” y estaban dirigidas por el mismo director. Algunos veían en Karate Kid como el regreso de Avildsen a las historias de deportistas que llegan a lo más alto. La música de la película se convirtió también en un éxito para las discográficas. Temas como la magnífica "The Moment of Truth" del grupo Survivor o "You´re the best" de Joe Esposito, ambas con música de Conti.

Su guión, de Robert Mark Kamen (escribiría los de las otras secuelas) estaba muy bien estructura, casi en tres actos como si de una obra de teatro se tratase. El correcto trabajo de los actores (tampoco se les podía exigir mucho más) fueron la causa, posiblemente, de que la película permaneciese aun hoy en día en el recuerdo de aquellos que crecimos con ella. Toda la saga inspiró además una serie de dibujos animados y hasta un musical que nada tiene que ver con las historias de las películas. En Los Ángeles aun son muchos los nostálgicos que visitan los lugares donde se rodó la película (más información en este fansite).

 

Karate Kid II. La historia continúa. (1986)
Karate Kid III. El desafío final. (1989)
El nuevo Karate Kid. (1994)

 

Luis Jiménez.


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