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Dirección
George A. Romero
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Dirección
Tom Savini |
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Remake
La Noche de los Muertos Vivientes (1968) y La Noche de los Muertos Vivientes (1990) |
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EL DISCIPULO HOMENAJEA AL MAESTRO. En 1968 el joven realizar George A. Romero desvelaba al mundo una de sus mayores criaturas (cinematográficamente hablando, claro). El 1 de Octubre de ese año en el Fulton Theatre de Pittsburgh, conseguía estrenar (bajo invitación, claro) La Noche de los Muertos Vivientes, una cinta que, sin saberlo, se convertiría en un clásico del cine de terror y fuente de inspiración para posteriores generaciones de cineastas. Con un presupuesto de poco más de cien mil dólares, Romero conseguía elaborar una sencilla historia (un grupo de supervivientes atrapados en una casa asediada por zombis luchan por sobrevivir y por convivir) con toques de terror y un elaborado maquillaje, que incluía la caracterización de más de 20 personajes en un mismo plano.
Usando sirope de chocolate como sangre (no olvidemos que la cinta es en blanco y negro), trataba de hacer ver al público que con poco dinero se podía construir una sólida historia en donde los muertos vivientes fueran los protagonistas.
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Pasaron 22 años hasta que un amigo de Romero, Tom Savini, se decidiera a realizar una nueva versión de este clásico, esta vez con más medios, un guión remodelado y en color, claro. Así Savini, experto en maquillaje y efectos especiales, debutaba en la dirección con esta entretenida versión. Era un homenaje a su maestro, que se encargaba del guión (basado en el escrito junto a Russo en el 68) y por supuesto estaba casi en todo momento junto a Savini durante el rodaje. Esta versión de 1990 apenas tuvo repercusión entre el público, contaba con un presupuesto bastante mayor (más de cuatro millones de dólares) y su recaudación en taquilla apenas superó los cinco, así que Savini se quedó prácticamente como estaba (hablando de su estatus en la industria) y la Columbia (rehacia hacía años a estrenar la cinta de Romero por ser en blanco y negro) quedó contenta con el resultado.
UN CALCO DE LA ORIGINAL. Lo cierto es que tanto la versión de Romero como la de Savini comparten un 90% de similitud. El planteamiento es el mismo, el comienzo es el mismo, los nombres son los mismos, muchísimas de las situaciones son las mismas... Es por esto que el "remake" de Savini se le puede considerar como perfecto (si nos atenemos a la definición más literal, claro. Incluso una vez estrenadas ambas versiones su reparto no cosechó tampoco excesivo éxito. Podríamos decir que las carreras de ambas películas han sido prácticamente iguales. Podríamos excluir a Tony Todd (Ben en la versión de 1990) de este grupo. A Tood le hemos podido ver en cintas como Candyman, La Roca o Destino Final, y en series como Star Trek, 24 o Expediente X.
Pero como hacer lo mismo dos veces, en ocasiones puede resultar un tanto aburrido, Romero introdujo en este nuevo guión algunos elementos que no pudo introducirlos (por razones diversas) en su versión original.
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El cambio más importante lo experimenta el personaje de Barbara (interpretado por Patricia Tallman en la versión de Savini). Si en la original del 68 era una joven asustada y casi en un continuo estado de shock durante toda la película, al reescribirla para su amigo le dió la vuelta al personaje y construyó una joven que, aunque asustada en un principio, luego se convierte en toda una heroína. En un primer borrador, Romero arrojaba al personaje de Barbra a una jauría de zombis, posteriormente la consideraba como la única superviviente y finalmente se decantó por un final algo más típico. Es por esto que en la versión de 1990 se quitaron todo tipo de tapujos (Savini le dió una libertad creativa en cuanto a reescritura de guión) y decide hacerla protagonista indiscutible y única superviviente de toda la acción. En cuanto al resto de personajes (los Cooper, Ben y la pareja formada por Tom y Judy) prácticamente no introdujo cambios sustanciales en su desarrollo.
LA CASA. Si en Zombi el centro comercial es un protagonista más, y en el Día de los Muertos, lo son los laberínticos pasillos del laboratorio experimental, en La Noche de los Muertos Vivientes la casa es un protagonista más de la historia. Romero suele escoger un lugar y lo convierte en un personaje (incluso en la reciente La Tierra de los Muertos Vivientes también hay un edificio que es un personaje más). La casa es el elemento protector de la historia, es la burbuja donde están los personajes, es quizá el segundo protagonista de la película. Entre ambas versiones las similitudes son muchísimas, hasta la disposición es muy parecida, salvo que en la versión original de Romero parece que las necesidades de producción exigían un salón muy amplio y menos puertas y recovecos. Pero por lo demás el resto del hogar es igual. Esa casa es, también, el territorio fortificado (casi como lo eran los Estados Unidos en los años sesenta y setenta), nadie debía entrar en esa casa (¿zombis = comunismo?). |

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LA ESCENA.
- La Noche de los Muertos Vivientes (1968): Dada la escasísima calidad interpretativa de Judith O´Dea (era su primera película) y que Romero tampoco ayudaba mucho dándola un personaje un tanto odioso (¿por qué no hablaba durante casi toda la película?), el encuentro entre Ben y Barbra aquí está mucho más potenciado por el ya desaparecido Duane Jones, que aportó al protagonista una entereza bastante interesante. Es, seguramente, lo mejor de toda la cinta.
- La Noche de los Muertos Vivientes (1990): Con una planificación visual y de montaje mucho más interesante y atractiva, la llegada de la protagonista a la casa supone una interesante secuencia a tener en cuenta. Investiga por todas partes, se topa con un par de zombis y además se encuentra con Ben. De toda la película el encuentro entre ambos es quizá lo más destacable. |
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Luis Jiménez.
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